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martes, 1 de agosto de 2017

Charlie Gard. No nos equivocamos.

Tras la muerte de Charlie Gard a algunos les parece que quienes apoyábamos el deseo de los padres de acceder a un tratamiento en fase experimental nos confundíamos, y los médicos que instaron la acción de los jueces y vetaron ese camino acertaban.
Creo que quienes así piensan han confundido las cuestiones que han estado siempre en juego a la hora de plantear este caso. Cuestiones  que vieron pronto algunos como Sgreccia y Caffarra y no vio en absoluto Paglia y su comunicado.
Decía Jung Chang en sus Cisnes Salvajes que sus padres para casarse en vea de pedirle permiso a sus patriarcas, como era la tradición China,  habían tenido que pedirle permiso al Partido. Este, conforme pasaba el tiempo encarnado exclusivamente en Mao, había ocupado la posición del único patriarca.
Si el paternalismo es criticable, como término en medicina, por ejemplo, es cuando no es ejercido por un padre. Si esta sustitución es grave en medicina, podemos imaginar lo que acontece cuando el Estado a través de sus técnicos intenta sustituir esa función, ser el único padre, también la única madre, actuando a través de sus técnicos.
Con Charlie Gard el legítimos derecho de sus padres de tomar decisiones concernientes a su hijo, tales como intentar o no un tratamiento experimental, tales como decidir por él un grado de mantenimiento de medios de lo mas ordinario de soporte vital y , finalmente, tales como la muerte en el hogar, tan exaltada cuando tenemos padres claudicantes y prohibida con padres resistentes, se vieron usurpadas por el técnico. Ya nos advertía Friedrich Georg Jünger que el dominio económico se vería sustituido por el técnico y que las necesidades de la técnica cambiarían todo tipo de escalas de valores.
No son los médicos en cuanto médicos quienes decidían sino en cuanto técnicos representantes del Estado en un área. Su posición se vio claramente reforzada por un juez que actúa, no como garante de derechos sino como garante de la solución técnicamente correcta y esa solución incluía un concepto que se extiende con fuerza en la jurisprudencia, la de las vidas que merecen o no la pena ser vividas y por tanto la de la muerte como un bien.
Ni al sol ni a la muerte se las puede mirar fijamente, pero los padres querían paternalmente mirar la muerte de Charlie en su hogar y hasta este deseo se les negó. No nos equivocábamos y lo que vendrá será cada vez peor.

lunes, 17 de julio de 2017

Enlace al artículo sobre el caso Charlie Gard publicado por Justo Aznar

Este artículo titulado  Charlie Gard. Situación actual del bebé enfermo que quieren desconectar en el hospital aparece en el Observatorio de Bioética de la Universidad Católica de Valencia en el siguiente enlace.

https://goo.gl/aomJEe

sábado, 15 de julio de 2017

Vientre de alquiler y altruismo. Hoy en La Razón


Fue Susana Tamaro, con ocasión del congreso celebrado en Roma para instar la prohibición universal de la maternidad subrogada, quien pronunció la contundente frase: debajo de la máscara de la sonrisa del altruismo se oculta la risa de la hiena.
El juicio es duro, pero se pronuncia desde la realidad del enorme tráfico de mujeres, dedicadas a la cría de hijos para otros, tras gestárselos durante nueve meses, sujetas a restricciones de su libertad y cedido el supuesto derecho al aborto a terceros, por contrato, para que decidan por ellas. Como la realidad es que la gran mayoría de los casos se produce desde el Tercer Mundo al Primero y en no pocos se oculta una directa compra de niño, tratar lo que es desde una realidad imaginada sólo puede responder a la ignorancia, de la que dudo, o a la mala fe, tan propia de la argumentación humana, muy hábil en disfrazar la pura voluntad de poder bajo la máscara moral en este caso el altruismo.
En España, según las encuestas, fiables o no como toda encuesta, las mujeres tienen por lo general menos hijos de los que desearían. Por otra parte, es sabido que no hay niños suficientes en adopción para cubrir la demanda de personas que pasan un proceso de idoneidad en aras del superior interés del menor. Es lícito preguntarse qué sentido tiene una proposición que pretende crear un registro de madres, perdón nunca les llamarían madres pues se supone que por altruismo deben renunciar a su maternidad, es decir a su hijo. Estas no madres deben haber tenido un hijo antes, tener un nivel económico, más de 25 años  y, sobre todo, una peculiar concepción del altruismo que consiste en ceder el propio hijo, no en interés de éste, pues ha sido creado exprofeso para la manifestación de “altruismo” de su madre, sino en el egoísta interés de terceros, que en nombre del amor, cuantos crímenes se cometen en tu nombre, o de la propia perpetuación están dispuestos a montar el infame proceso.
Como no hay madres, o gestantes altruistas, para tanto negocio, o muestra de solidaridad, la ley sólo serviría para eliminar el principio por el que la maternidad sigue al parto, debilitar la posición internacional de España en la búsqueda de un acuerdo para suprimir el infame comercio y crear el agravio comparativo de las largas listas de espera.
Sobre todo convertirá en normal que una mujer bajo precio, pues a ver quién limita la compensación, esté dispuesta a concebir un hijo para otro, mercantilizando esa función, alienándola para que entre en un mercado que ya sabemos cómo funciona, con granjas de mujeres en el Tercer Mundo.
Tenemos pues la completa mentira. Por un lado no hay subrogación, pues esta supone colocarse en la posición jurídica de un tercero, y no puede hacerse de forma personalísima. No se quiere una posición jurídica sino un vientre que se reduzca a una función biológica. Es posible que la técnica prefiriese una solución aún más técnica con una gestación perfectamente artificial. Pero de momento esto no es posible y siempre será más barato, más natural, más seguro explotar los altruismos.
Por otra parte no hay maternidad pues la acción jurídica elimina la maternidad hasta de nombre, creando una ficción jurídica por la que la madre no es madre.
Las comparaciones con la adopción son odiosas y en todo caso pondrían de manifiesto el lado oscuro de algunas adopciones internacionales, que son vigiladas precisamente por eso. Nos encontramos no ante la búsqueda de una madre para un hijo abandonado, o ante la solución a un caso siempre n interés del menor, donde el derecho sirve de instrumento para resolver unas situaciones donde el acento se pone en el niño. La idoneidad del niño, su calidad, su origen racial no son relevantes en el expediente, es el adoptante el sujeto a escrutinio. Su deseo es relevante en cuanto sirve para colmar una situación. No hay derecho a adoptar en sentido estricto. En el vientre de alquiler el menor ve rotos su lazos con su madre con el único objeto de colmar un deseo que no es respetable en cuanto implica esta exigencia.  Reducida a objeto técnico la gestación, el menor entra en todo el proceso de calidad del producto adquirido. En este sentido la propaganda de las agencias de explotación dice más que cualquier argumento, que cualquier exposición de motivos. La calidad de la mujer y la calidad del producto tienen las condiciones de las ferias ganaderas.

Para quienes creemos que la causa de la decencia es ahora la búsqueda del Convenio Internacional de Prohibición, la Proposición no es una ley entre tantas sino una toma de postura por la mercantilización. Esto no es una opción moral particular, como se pretende en el debate de la pluralidad moral, sino crear un derecho cuya contraprestación es una especial forma de explotar a las mujeres y sus hijos.

martes, 27 de junio de 2017

Pablo Nuevo en maternidad subrogada.

Del artículo que vinculé cito el párrafo que me parece mas claro. No se puede decir mas corto:
La denominada maternidad por subrogación no es, por tanto, una práctica entre adultos que consienten y que no causa daños a terceros y que, necesariamente, produce beneficios para todos los sujetos implicados permitiendo de modo solidario el acceso a la paternidad a quien no puede hacerlo de modo natural.
Aparte de no tener en consideración el interés del menor, que pasa a ser simplemente un objeto que debe ser planificado para la realización de quienes encargan su gestación, se trata de una práctica que no respeta la dignidad de la mujer, en la medida en que cosifica el cuerpo de la llamada “madre portadora” (la madre, a secas), que pasa a ser un “algo”, un objeto de comercio susceptible de cualquier transacción, reducido a desempeñar un papel puramente instrumental.

lunes, 26 de junio de 2017

Liberalismo progresista y vientres de alquiler.

Pongo enlace  al claro artículo de Pablo   Nuevo   en ABC donde tiene la amabilidad de citarme con una idea que antes de publicar consulte a Quino y a Ignacio Solis.


http://www.abc.es/espana/catalunya/abci-liberalismo-progresista-y-vientres-alquiler-201706252125_noticia.html

VIII encuentro global Parlamentarios y Sanidad.

Sobre eutanasia y final de la vida en Alcalá de Henares participé en el Encuentro Global.
El moderador de la mesa fue: José Luis Baquero Úbeda. Vicepresidente y coordinador científico. Foro Español de Pacientes.
Y el resto de ponentes invitados además de mi mismo fuerón:
José Manuel Freire Campo Portavoz. PSOE. Comisión de Sanidad. Asamblea de Madrid.
Rafael Mota Vargas Presidente. Sociedad Española de Cuidados Paliativos.
Regina Plañiol Lacalle Portavoz. PP. Comisión de Sanidad. Asamblea de Madrid.



viernes, 23 de junio de 2017

Ecología y bioética. Nuevo e print de Medicina e morale

Resumen

La ecología y la bioética como disciplinas nuevas aparecen durante el siglo XXI como consecuencia del horror producido por los abusos técnico-industriales. Tienen pues un origen común y positivo, como está generalmente admitido. Sin embargo, autores críticos han observado que principalmente la bioética ha derivado en una actitud complaciente que, en definitiva, ha servido como coartada moral a buena parte de los abusos realizados en nombre de la Ciencia. Todo lo que es posible hacer se acaba haciendo y además encuentra una justificación bioética construida por los expertos de forma analítica.

Resumen (otros idiomas)

Ecology and bioethics as new disciplines appear during the twentieth century as a result of horror produced by industrial technical abuses. Therefore they have a common and positive origin, as is generally admited. However critics mainly authors have observed that bioethics has led to a complacent attitude that ultimately served as a moral alibi for much of the abuses made in the name of science possible. All that is technically possible is just doing also finds a justification built by bioethics experts analytically.

miércoles, 21 de junio de 2017

Alasdair MacIntyre y la abstención política. Al hilo de una discusión reciente.

No hay bobada mas tramposa que esa expresión conminatoria que se dirige por la casta política hacia los ciudadanos y les dice que "quien no vote, no puede quejarse". Me temo que el razonamiento contrario sería mas exacto. En muchas ocasiones es quien entra en el juego y apoya a un candidato que es un notorio impresentable el que no puede quejarse ante sus conciudadanos escépticos.
Si seguimos la postura gomezdaviliana por la que lo normal y decente es votar contra alguien, pudiese ser que en una opción entre dos fuerzas el mal se equilibrara y nos encontrásemos como el asno, paralizados sin poder decidir. Pero entonces la decisión es obvia. La abstención.
Hace ya algunas décadas y sobre una elección americana, el gran pensador escocés Alasdair MacIntyre escribió lo siguiente:
"Cuando se nos ofrece una elección entre dos alternativas políticamente intolerables, es importante no elegir ninguna. Y cuando esta elección se presenta con argumentos y debates rivales que escamotean al público cualquier otro juego  de opciones, se constituye un deber de retirarse de esos argumentos y debates, para así resistir la imposición de esa falsa elección creada por quienes han tomado por si mismos el poder de enmarcar y limitar las alternativas. Se trata de proposiciones que en un modo abstracto parecen invitar a un acuerdo sencillo. Pero cuando se desciende en su aplicación a las elecciones presidenciales en curso de ben rechazarse sin más trámite.
Pues se ha constituido en un elemento básico de la sabiduría común que votar es un signo de buena ciudadanía, y no votar una muestra de irresponsabilidad. Pero el único voto aceptable en noviembre es uno que nadie será capaz de realizar, un voto contra un sistema que se presenta con una elección entre el conservatismo de Bush y el liberalismo de Kerry, esos compañeros en el debate, que se necesitan el uno al otro como blanco.
¿Porque deberíamos rechazar a ambos? En principio no porque nos den respuestas equivocadas sino porque lo equivocado son las preguntas que plantean. ¿cuales son las peguntas políticas correctas? Una de ellas es: ¿que le debemos a nuestros hijos? Y la respuesta es que les debemos la mejor oportunidad que podamos darles de protección y crianza desde el momento de la concepción en adelante. Y sólo podemos lograrlo si les damos la mejores oportunidades posibles de por un lado una vida familiar plena, en el que el trabajo de sus padres sea pagado adecuada y justamente, y una educación que les permita una vida plena. Estas dos frases si son planteadas en su totalidad conducen a una forma política concreta. Es una política que nos exige ser pro vida, no sólo en lo que se refiere a hacer lo mas efectivo  para reducir el número de abortos, sino también en dar asistencia médica a las mujeres que están esperando, en facilitar las adopciones, en dar ayuda a las familias monoparentales y a los abuelos que han tomado responsabilidades como padres respecto a sus nietos. Y es una política que nos obliga a exigir como reivindicación económica mínima la provisión de trabajos llenos de sentido que faciliten una remuneración justa y adecuada a cada padre o madre que trabaje, un salario que permita mantener a la familia claramente por encima del nivel de pobreza.
La injusticia básica de nuestra sociedad es que los costes del crecimiento económico generalmente se soportan  por quienes son menos capaces de hacerles frente y que la mayoría de los beneficios se adquieren por quienes menos los necesitan. Comparen en los últimos treinta años la subida de ingresos de los trabajadores ordinarios con la del 20% mas favorecido....
Nos damos cuenta en este punto que ya hemos roto con los dos partidos y los dos candidatos. Intente promover la causa provida  que hemos descrito ante el Partido Demócrata y en el mejor de los caso no será escuchado y en el peor será acallado. Intente plantear la causa de la justicia económica tal como la hemos descrito en el Partido Republicano y será expulsado entre burlas del debate. Sobre todo, insista, como hemos hecho que las dos causas son inseparables, que una requiere la otra como su complemento y encontrará una incomprensión total."

Pongo el link al texto completo no traicionado por mi traducción.
http://brandon.multics.org/library/macintyre/macintyre2004vote.html

lunes, 27 de febrero de 2017

Maternidad subrogada. De nuevo sobre una manipulación.

Quienes imponen la nueva lengua, es decir, quienes de forma totalitaria quieren que hablemos y por lo tanto pensemos de una forma impuesta por el Estado, llaman maternidad subrogada a los contratos por los que   un tercero “se hace” durante un periodo de tiempo de dos cosas.
Una es la capacidad gestante de una mujer, es decir, algo que estaba extra comercium por razones de dignidad femenina. Se quiere disponer del vientre de esta, pero a su vez, con el vientre se dispone de su persona, de su tiempo, de sus condiciones de salud. Quienes desde el marxismo nos hablaban de alienación aquí la tienen en su forma mas radical. Ni siquiera la prostitución, salvo que fuera de dominio completo durante 9 meses sería tan detestable.
Lo segundo es que se arrebata la maternidad a la mujer objeto de explotación, se le quita el hijo que se compra. Eso si,, siempre que el producto tenga  la calidad  requerida.
No hay maternidad y no hay subrogación. No hay maternidad porque a la madre se le retira esta mediante contrato para llenar el narcisista deseo, de unos de prolongar su carga genética, o de otras de no someterse al esfuerzo de la gestación. No hay subrogación pues no existe en los derechos personales de paternidad y maternidad y   nadie se coloca en la situación jurídica de otro sino que se contrata la doble prestación arriba mencionada.
La pretensión que se quiere amparar en el derecho es indigna. Para satisfacer el deseo genético se coloca a mujeres, miles de ellas en el Tercer Mundo, en una situación laboral más cercana a la esclavitud que a cualquier otra forma de trabajo contemporáneo. No puede existir vocación para ser vientre de alquiler. La capacidad materna por otra parte se aliena totalmente de forma que esta maternidad si tiene las características que critican con fuerza las feministas más radicales. Puestos a marchar hacia el futuro nos llevan a una condición aún peor que las de las nodrizas embarazadas a posta para cubrir las necesidades del mamón rico o para que no se estropeasen los pechos burgueses.

Antes de aprobar esta barbaridad tened el valor de sacar una granja India de maternidad subrogada. No escondáis la imagen mental bajo el conjunto de palabras con las que enmascaráis el puro deseo narcisista, el mero poder económico.


miércoles, 1 de febrero de 2017

Neolengua y maternidad subrogada: Hoy en la Razón.

La elegante sustitución del descriptivo y exacto término “vientre de alquiler” por el de maternidad subrogada marca la apoteosis de la neolengua y de la rendición a los intereses de los lobbies y la industria que más manipulan las cuestiones bioéticas entre nosotros.
No hay maternidad en cuanto se trata de desvincular esta precisamente del dato natural y legal que la define: La maternidad sigue al parto. El comprador o compradores reciben un producto bajo contrato y la gestación se convierte en una prestación que esclaviza a la mujer, evidentemente necesitada.
De hecho los grandes países exportadores en esta industria como Tailandia, la India o México, en Europa Ucrania, están limitando la compra por extranjeros, toda vez que se han observado los vergonzosos resultados de la generalización de la práctica para ricos del exterior.
No hay padres o madres, hay compradores deseosos de que el Derecho cumpla su definitivo capricho, obviando las posibilidades que se abrirían a la maternidad por otras vías menos explotadoras.

Las nuevas palabras, por supuesto, encubrirán el proceso, y así tendremos a nuestros tribunales, ya los tenemos de hecho, discutiendo si dos compradores y su compra han establecido ya, o no, una “relación familiar”.

miércoles, 2 de septiembre de 2015

International Law Conference / 5th of September 2015 / University of Warsaw “Medical Professionals’ Rights of Conscience – theoretical Framework, Legal Challenges and Opportunities”

International Law Conference / 5th of September 2015 / University of Warsaw “Medical Professionals’ Rights of Conscience – theoretical Framework, Legal Challenges and Opportunities”
 10:00 – 10:15 Welcome and Introductory Remarks
10:15 – 11:30 Panel I 1. "Conscientious Objection and its limits." Prof. Aleksander Stępkowski, Faculty of Law University of Warsaw, Ordo Iuris Institute for Legal Culture 2. "Conscience and Republican Government." Prof. David F. Forte, Cleveland State University 3. "The Pros and Cons of Conscience-Based Exemptions as a Tool for Protecting the Values of Religious and Moral Dissenters." Dr David Thunder, Navarra University

 11:30 – 12:00 Coffee break

12:00 – 13:15 Panel II 1. "Consciencious objection: objecting in the name of justice." Dr Grégor Puppinck, Director of European Centre for Law and Justice 2. "Freedom of conscience - a basic human right?" Dr Jakob Cornides, a public servant at the European Commission, DG Trade 3. "Freedom of conscience, medical conscientious objection and antibioethics." Prof. José Miguel Serrano Ruiz-Calderon, Complutense University (Madrid)

13:15 – 14:15 Lunch

14:15 – 15:15 Panel III 1. “Conscientious Objection in International Law.” Attorney Roger Kiska, Senior Legal Counsel at Alliance Defending Freedom (ADF) 2. “Diminishing conscience rights in the United States.” Attorney William Saunders, Senior Vice President for Legal Affairs and Senior Counsel at Americans United for Life 3. "Freedom of conscience - in Sweden?" Attorney Ruth Nordström, President of Scandinavian Human Rights Lawyers

15:15 – 15:45 Coffee break

15:45 – 17:45 Panel IV 1. "Medical doctor's right to act in harmony with his/her consience." Dr Konstanty Radziwiłł – Supreme Medical Council 2. "Pharmacist and Other Pharmacy Employees Conscience Rights.” Mgr farm. Danuta Brańska, Stowarzyszenie Farmaceutów Katolickich Polski 3. "Laboratory Diagnostician Conscience Rights: Between Law and Pedagogy.” Dr Błażej Kmieciak, Medical Law Department of the Lodz Medical University 4. "How ECHR case law influence aplication of conscientious objection in Poland?" Dr Michał Skwarzyński - WPPKiA KUL 5. "Conscience Rights and Employees Rights.” Attorney Waldemar Gujski - Gujski, Zdebiak Law Office 6. "Can we Better Defend the Rights of Conscience ?” Attorney Jerzy Kwaśniewski, Ordo Iuris Institute for Legal Culture

18:00 – 20:00 Cocktail - speech of Special Guest

domingo, 12 de julio de 2015

Un antibioetico en la radio.

Acudió nuestro antibioético a la radio para discutir (comentar en la neolengua) la Sentencia del TC sobre objeción de conciencia. Nada debería sorprender a nuestro antibioético. Siendo una radio declaradamente progresista se atacaría la Sentencia y cierta forma de aprovecharse de la objeción que ponía en peligro "derechos de terceros".
Nuestro antibioético estaba dispuesto a transigir, "vivir es transigir y transigir es envilecerse". Quiere decirse que pensaba practicar un discurso bioético sobre la objeción de conciencia. Simplificando podría exponerse mas o menos así: Nuestro Estado contemporáneo esta tan preocupado por la dignidad de la persona y la libertad de conciencia que reconoce la objeción de conciencia a realizar ciertos actos obligados por la Ley con límites, evidentemente, en la sinceridad de la objeción y en el mantenimiento del Estado de Derecho. Incluso estaba dispuesto a no recordar el aserto de Gómez Dávila según el cual el Estado contemporáneo no busca súbditos sino cómplices. De esta forma no pensaba referirse a sus sospecha sobre el funcionamiento de la objeción de conciencia como una válvula de seguridad de la olla express para evitar que ante la clara injusticia de ciertas leyes los sujetos no tuviesen mas salida que la desobediencia.
Pero el debate sobrepasó las expectativas del antibioético. La lectura sospechosa de la olla express parecía aún demasiado complaciente frente a lo que oía. La objeción de conciencia se convertía en un modo de acción de la conciencia progresista contra las leyes y decretos de la "derecha". Desde la atención sanitaria a las calificaciones en la enseñanza el objetor era un militante que pretendía la inaplicación de la Ley, ilegítima por su origen ideológico. Por supuesto, este método de acción le estaba vedado en origen a los retardatarios de la derecha cuya conciencia aparecía como un insulto directamente a los derechos de la salud sexual y reproductiva. El uso alternativo de la objeción de conciencia adquiere todo su carácter transformador. La cosa no era sólo una desviación  de contertulios e intervinientes por teléfono. Era una clave interpretativa. Leamos así una parte importante de las Sentencias del Tribunal Europeo de Derechos Humanos o de la Corte Interamericana y veremos mas claro que en una decena de manuales.

lunes, 6 de julio de 2015

Suicidio asistido. Colaboración con somos.principios.

Aunque considero como don colacho que toda persona con principios es un asesino potencial aquí publico una colaboración con gente con principios.
 Aqui el enlace:
http://somosprincipios.es/le-ayudamos-a-descartarse-el-engano-del-suicidio-asistido/
Suicidio ¿asistido?
En general los argumentos dominantes  a favor de la legalización del suicidio asistido tienden a desarrollar un discurso unilateral, que podría sintetizarse  en la realización autónoma a través de la muerte, en determinados casos.  Así aparece en general en el último número de The Economist. Igualmente parece entenderse que las normas que sancionan el auxilio ejecutivo al suicidio pertenecen a una especie de resto religioso en la legislación civil incompatible con nuestra sociedad postmoderna. Se obvia que  en la mayoría de los casos el suicidio asistido apenas encubre una eutanasia medicamente administrada,  y se descuida también  un dato fundamental. En la mayor parte de los países occidentales el suicidio es la primera causa de muerte violenta y tiene casi siempre una connotación patológica. En otras palabras, por diversas razones el suicidio es una amenaza superior por ejemplo a los accidentes de tráfico o la violencia en el seno del hogar. Quiere decirse que toda trivialización del suicidio o incluso su presentación como un acto de liberación, por mucho que Emil Cioran sostuviese que solo se suicidan los optimistas obvia la  mayor parte del problema.
Por otra parte, observando las deficiencias en esos mismos países en la atención no sólo sanitaria sino social  a las personas en las últimas fases de su vida, o a las que tienen  graves carencias, parece que la solución humanitaria de matarlos con asistencia médica es otra forma de “pasar la pelota” o eludir una situación que para el conjunto de la sociedad parece incomoda.

El última instancia el suicidio asistido no resuelve los dos grandes problemas ligados a la eutanasia, uno la clasificación objetiva en vidas que merecen o no ser vividas, otro el poder del médico de matar. El concepto de vida que no merece la pena vivirse incide plenamente en la cultura del descarte de una forma ciertamente sutil. Por presión social se ayuda a que determinados sujetos se consideren a sí mismos, y queden caracterizados socialmente, como superfluos. Lejos de humanizarse su permanencia, se busca una “salida” humanizada y no dolorosa.   Eso sí la solución asistida ayuda a disminuir el gasto sanitario.

jueves, 1 de enero de 2015

Así como la ética de los negocios es el lubricante de la explotación, la bioética lo es de la barbarie.

Así como la  ética de los negocios es el lubricante de la explotación, la bioética es el de la  de la barbarie Ambas cumplen la función de generar la buena conciencia en el burgués. La principal dificultad no esta tanto en ver esta obviedad sino en explicar esa permanente necesidad de justificación.

miércoles, 31 de diciembre de 2014

Humanae Vitae.

Es difícil minusvalorar la importancia de la Humanae Vitae. No es tanto una cuestión  concreta de antropología cristiana o de la inserción de la sexualidad en la persona. No es que sean aspectos menores pero no explican su relevancia y sobre todo el enorme rechazo que suscitó.  La singularidad excepcional  de la Humanae Vitae procede del hecho de su fidelidad   a la posición del cristianismo en el mundo. Casi por sorpresa, en un momento de aparente disolución ante las teorías del humanismo dominante, la Humanae Vitae hace imposible el apaciguamiento. el alineamiento, la sumisión.
Tras la Humanae Vitae   no se puede ya ceder a la permanente tentación burguesa que convertiría, por fin, la religión en una buena justificación de cualquier punto de vista dominante.
Por otra parte, la Huamanae vitae sitúa el punto de vista de la antibioética. ¿como hacer una transformación mediante las ciencias de la vida que omitiendo el problema del mal reconstruya un paraiso "científico" en la tierra, tras los límites que define el texto de Montini? El obstáculo aparece ahí y no debe extrañar que quienes pusieron todas sus esperanzas en las divinizaciones del hombre de postguerra, en la transformación científica, en el nuevo sujeto solidario, en la paz universal construida con un sistema jurídico internacional (que por cierto debía,  como siempre,  olvidar los abusos de los vencedores)  pusiesen todo su empeño en la denuncia de la extraña vuelta atrás de la Encíclica de Pablo VI.
Si la lectura del texto parece prevenirnos contra lo que se podía esperar en el inmediato futuro, la absoluta mercantiliación del la vida prenatal, la generalización del aborto como método de control de la natalidad, la trivialización de las relaciones sexuales entre personas, la razón no se encuentra tanto en una especial clarividencia respecto a lo que vendría sino a un sólido conocimiento de lo que los hombres suelen hacer cuando se dedican a la reconstrucción adánica del Mundo.
La radicalidad de la Humanae Vitae es total precisamente en cuanto hunde sus raíces en la tradición del Génesis y en consecuencia se opone a la administración tecnocrática que finalmente se ha teñido de un fuerte pesimismo incluso respecto a la situación del hombre en el mundo. Aparente paradoja que explica no pocas contradicciones modernas pero que en sus dos posiciones rechaza la idea de un orden superior, previo, no otorgado al hombre ni reconocido por él.
A veces al enfrascarnos en el debate bioético, incluso defendiendo aparentemente las "posiciones" de la Humanae Vitae olvidamos  la radical oposición de cosmovisiones, es decir, la singularidad del texto.
La importancia de la Humanae Vitae persiste pese al hecho de que se encuentra permanentemente amenazada, con riesgo de ser objeto de un olvido u ocultamiento. Precisamente al ser gesto frontal de rebeldía es notorio que debe postergarse cada vez que se pretenda la adoración del Becerro de Oro.
Mas inquietud que la traición de tanto clérigo me produce el hecho de que autores como Gómez Dávila, que tan acertadamente diagnosticaban el mal moderno fuesen incapaces de ver la acertada denuncia del documento, así al menos se nos ha dicho,

domingo, 21 de septiembre de 2014

El valor de la palabra dada. Hoy en La Razón.

La palabra dada. Por José Miguel Serrano. Miembro del Comité de Bioética de España.
Cuando el Gobierno Zapatero, maximalista rompedor de acuerdos constitucionales, radical, que pretendió expulsar a la mitad del espectro político español del orden político reconstruido, revanchista, constructor de un cordón sanitario contra el Partido Popular, lanzó la Ley Aido, el Partido  ahora gobernante entendió que la citada norma, que pasaba por encima de las exigencias constitucionales de protección de la vida humana naciente, era una norma inconstitucional. No sólo se aprobaba sin el acuerdo del principal partido de la oposición sino que creaba una regulación radical que se oponía a lo legislado en 1978. En última instancia rompía las exigencias del propio Tribunal Constitucional que definía lo que se había constitucionalizado unos años antes. Por eso el Grupo Popular planteó un recurso de inconstitucionalidad. Frente a lo que se ha dicho por algún bobo, un recurso de inconstitucionalidad no se plantea por alguna duda, eso es una frivolidad, sino por la convicción de que una norma es  contraria a la Constitución. Los motivos por la que la Ley Aído es contraria a la Constitución Española están expresadas en el recurso que el Grupo Parlamentario Popular presentó ante el Tribunal Constitucional, En él todos los firmantes, sin excepción, se retratan sobre lo que opinaban ante la norma radical construida sobre el concepto de salud sexual y reproductiva y que ignora voluntariamente lo que protege la Constitución española. Esto es, el derecho a la vida de concebido no nacido.
Posteriormente, la reacción ante  el radicalismo zapateriano dio lugar a un nuevo gobierno, con mayoría parlamentaria suficiente para enmendar los agravios cometidos unilateralmente durante aquel periodo. Agravios que llevaron a la exclusión de un amplio número de ciudadanos y de su representación política de la vida pública. Entre estos agravios no era el menor el sectarismo antivida que pudimos ver en aquellos años.
El Gobierno que nació de la respuesta cívica a todo aquel atropello estaba plenamente justificado para emprender una labor legislativa que pusiera fin a tanto abuso. Cuando alguien plantea ante el Tribunal Constitucional no la duda  sino la convicción, de que algo es gravemente atentatorio contra el derecho sustentatorio de todos los derecho: el derecho a la vida, luego no puede hacer un como si- Un como si no hubiera pensado eso, como si no hubiera una convicción de constitucionalidad, como si no hubiera adquirido una obligación ante sus electores.
El Gobierno Popular, en consecuencia, planteó una legislación correctora del abuso  perpetrado por el maximalismo zapaterista. Y ha actuado correctamente. Elaboró un Antproyecto  centrado en la protección de la vida prenatal y en la defensa de los derechos de la mujer embarazada. Lo sometió, con el suficiente tiempo, a informe de los órganos asesores del Estado. El Consejo General del Poder Judicial, el Consejo Fiscal, el Comité de Bioética de España. Debo recordar que la radical Ley Aido no consiguió dictamen del CGPJ, tuvo una feroz crítica del Consejo Fiscal y no pidió informe al Comité de Bioética de España.
Los dictámenes del Proyecto Gallardón , por el contrario, han obtenido una clara unanimidad.  Los órganos asesores del Estado y sus miembros hemos podido discrepar en aspectos de la nueva ley, eso es lo lógico, pero no en su necesidad, en su exigencia desde las perspectivas de justicia y de la constitucionalidad.
Finalmente, cuando todos esperábamos un Proyecto final  que recogiese las posiciones manifestadas,  y que diera lugar al debate parlamentario que sirve para construir una ley libre de las objeciones hasta ahora planteadas , nos encontramos con una inexplicable retirada a la mitad del proceso, como si toda esta labor de presentar recursos de inconstitucionalidad,  programas electorales,  anteproyectos de ley, informes de órganos de rango constitucional y legal, fuera una labor frívola, enmendable en un cursillo de verano en Sigüenza.
De defensor del orden jurídico esencial, del acuerdo constitucional, el Gobierno puede pasar a un oportunista calculador de beneficios y perjuicios a corto plazo. Uno se retrata por sus actos y se define por sus cumplimientos e incumplimientos.