lunes, 27 de julio de 2015

sábado, 25 de julio de 2015

El ético de vacaciones.

Marchó el ético de vacaciones satisfecho del trabajo realizado, con decenas de alumnos estampillados de moral, ser ético es rentable, y con la tranquilidad de encontrar posiblemente su plaza de vuelta, una vez que todo el mundo estaba convencido de que la ética o su hermana preeminente la deontología se encontraban en su mejor momento.
No teme pues que le suceda lo que a aquel profesor de indología de la Universidad Libre de Berlín que se encontró a su vuelta de un viaje de investigación en la India con que  el Senado de la Universidad, convertido a la doctrina de la inserción laboral, le había desdotado la cátedra, dejando a Berlin peor que tras los bombardeos, sin indología.
Lo que los sucesos horribles del final de la Guerra no lograron, pues los profesores se fueron a fundar la "Libre", lo ha logrado el marketing, la inserción laboral, los estudios de género, y por qué no decirlo la ética de los negocios. El suceso es del verano del 14 pero se repetirá en otros lares este verano del 15.

jueves, 23 de julio de 2015

El profesor climatodulo.

Es evidente que a estas alturas el profesor de ética de los negocios ha generado un cierto escepticismo respecto a la posibilidad de su asignatura de mejorar el comportamiento ético, sobre todo en el mundo financiero. Esto no significa que crea que no se debe hablar de ética constantemente en dicho mundo, tanto en el área de formación como en las reuniones hacia el exterior. Le ocurre un poco lo que a los "agentes jurídicos" con la reinserción penal, nadie se la cree pero nadie  se atreve a confesarlo en un documento público.
Nuestro profesor, hombre experto en leer escritos de actualidad y por tanto inculto, ha encontrado la panacea para resolver la ineficacia de su materia respecto al supuesto fin inherente a la misma. Se ha convertido en adorador del clima. Es decir, dedica la ética de los negocios a impedir el global warming o freezing según el decenio. En esto ha encontrado grandes maestros como la ONU que no ha parado ni un conflicto ni una matanza reciente pero aspira al control de las precipitaciones y las olas de calor. Si en su acción encubridora logra que no se tale un bosque o se construya otro edificio costero o montañero horrendo buena sea su reciente conversión. Pero que conste que eso no excusa su propia ineficacia.

viernes, 17 de julio de 2015

Paradojas de la opresión Americana.

La Iglesia opresora y pecadora que se repartió América con acuerdo del Pontífice convirtió al catolicismo el subcontinente, salvo que se quiera pasar toda la responsabilidad a los gobernantes españoles y portugueses que coincidieron un periodo. En cambio la consciente de su identidad latinoaméricana se está quedando sin feligreses. Terrible paradoja de la condición humana.

miércoles, 15 de julio de 2015

De Guindos y el profesor de ética de los Negocios.

El profesor de ética de los negocios se encontraba desconcertado. Una gestión ejemplar, múltiples sacrificios aceptados, los deberes hechos-al profesor le encanta el uso político de la pseudopedagogía escolar que inauguró Aznar con los deberes y los cuadernos- una amplia tolerancia y moderación en el momento álgido de la querella griega debían haberse traducido en un premio, pues ya se sabe que el buen comportamiento y la honradez son los ingredientes que producen la formula mágica de la ética de los negocios: "Ser ético es rentable".
Por el contrario la decepción de de Guindos ponía en cuestión buena parte de sus afirmaciones, de su discurso ético, de sus clases.
Intentaba consolarse pensando que era una excepción a la generalidad ética cuando dió con un gómezdaviliano que le recomendó a Tucídides. Aún cuando explotaba minas de oro no le pareció en principio el ideal para enseñar negocios. Su interlocutor le ofreció  dos claves de interpetación, una la importancia división ideológica izquierda-derecha, no es materia de ideas sino de reparto de poder, otra la evidencia de que siendo de Guindos ministro de un país a vigilar no parecía muy razonable ponerle de vigilante. Por unos días tras cumplir los mandatos del Norte, nos habíamos creído de tan alta condición , ahora nos recordaban nuestra condición de sureños, buenos para cumplir,  aún no aptos para mandar. Los ricos lo veían tan claro que ni siquiera se sentían obligados a disimular la dura división. Si el profesor hubiese leído a Chateaubriand podría haberse consolado con los funestos efectos de la hibris de los poderosos que describe el memorialista