domingo, 31 de julio de 2016

Simon Leys, Hugh Grant y la lectura de novelas.

Cito la referencia de Simon Leys.
"Como tal vez recuerden, hace algún tiempo la policía detuvo al actor inglés Hugh Grant en Los Aangeles: estaba realizando una actividad bastante privada en un lugar público con una dama de la noche. Para los mortales menos famosos, semejante contratiempo  habría sido simplemente embarazoso; pero para una estrella del cine tan famosa el incidente resultó bastante demoledor. Por un tiempo pareció que su carrera profesional pudiera hundirse (por no hablar del daño que causó a su vida personal). En tan penosa circunstancia, lo entrevistó una periodista estadounidense, que le hizo una pregunta muy americana ¿Está haciendo alguna terapia o tratamiento?. Grant contesto: No en Inglaterra leemos novelas.

jueves, 28 de julio de 2016

100 escritores colombianos del siglo XX. Comentarios a Escolios a un texto implícito

En la contrapagina del texto anterior aparece el siguiente comentario sobre Escolios a un texto implícito.
"La obra de Nicolás Gómez Dávila se inscribe, sin duda alguna, en lo que se llama el pensamiento reaccionario". una vertiente de la reflexión cercana a Nietszche, Joseph de Maistre o el rumano Emil Cioran, y que consiste a Grosso modo, en una provocación permanente y un descreimiento de los valores sociales aceptados, con rasgos satíricos o coléricos que exasperan a las buenas conciencias. En lo político, tal como lo definió Hernando Téllez (amigo de Gómez Dávila), "el reaccionario es un animal humano a quien los progresistas consideran como una especie de bestia prehistórica, cuya sola existencia los incomoda y escandaliza. Ningún otro tipo de pensamiento consigue exasperarlos más eficaz y coléricamente. No conciben la posibilidad de que alguien capaz de profesar un conjunto de ideas que niegan la totalidad del sistema en sus dos fases, la comunista y la capitalista, pueda existir como tal, como criatura humana". Refiriéndose a los escolios de Gómez Dávila, el crítico Oscar Torres Duque los definió como "una brevísima síntesis de toda una tradición del pensamiento Occidental: el pensamiento reaccionario. Cada escolio, que debe leerse como comentario a un texto (sólo que en este caso la fuente no se da, y ello explica la segunda parte del título: el texto esta implícito), es este resumen, esa síntesis de un pensamiento maravillosamente integral, el más integral de todos, pues compromete en su autor no sólo la razón, sino toda una vida, por absurda que esta pueda resultar, poniendo en juego los valores que ha inteligido. Por eso el escolio es una totalidad, como un poema, y no es más que poéticamente que podemos leerlo. Que el comunismo o la burguesía sean desechos de una evolución decadente es algo que se puede discutir, pero no que sean imágenes reales de la decadencia de un mundo imaginario donde efectivamente lo son".

































miércoles, 27 de julio de 2016

Semblanza de Nicolás Gómez Dávila en 100 autores colombianos del siglo XX. Antes y después de García Marquez.

Aparece esta semblanza, sin firma, aunque puede ser de Juan Gustavo Cobo Borda en el libro publicado en Madrid por la Embajada de Colombia en España y la Embajada de Colombia en Portugal en 2006.
"Autor de una sola y gran obra, los Escolios a un texto implícito, publicada inicialmente en 1977, y continuada con los títulos  sucesivos de Nuevos Escolios a un texto implícito 1986,  y finalmente Sucesivos Escolios a un texto implícito 1992, todos con la misma estructura  y la misma concepción (más o menos las del aforismo) pero con textos diferentes. Su primera publicación, sin embargo, fue un pequeño opúsculo titulado Textos 1959, en el que  fue hilvanando de forma extensa y también poéticaalgunas ideas obsesivas que luego desarrollaría en sus escolios, aunque dejando de lado el "texto implícito". Perteneció a la oligarquía capitalina, lo que le permitió conocer a la sociedad en todos sus extremos. Se dice que el "aforismo" es un género que sólo pueden practicar las élites aristocráticas, y tal vez sea cierto. En todo caso, Nicolás Gómez Dávila  no fue la excepción. Un desafortunado accidente mientras jugaba polo le fracturó la cadera, hecho que lo llevó a refugiarse en su casa y más concretamente, en su biblioteca, donde se dedicó a la escritura de sus escolios. Los primeros escolios se publicaron en la revista Mito, bajo el título modesto de Notas. Finalmente, al amparo de su inmensa biblioteca, Gómez Dávila concibió su gran obra como un diálogo con sus propias lecturas. ¿Esnsayos? Entre los temas señalados por la crítica en su obra, se encuentra el pensamientos reaccionario, la crítica social, la filosofía y, por supuesto, el propio vehículo del aforismo. El mismo se definió como "católico, reaccionario y retardatario".

martes, 26 de julio de 2016

lunes, 25 de julio de 2016

Simon Leys sobre Orwell, plenamente aplicable a Gómez Dávila.

Sigo con el Breviario de saberes inútiles que ha editado El Acantilado (Dios se lo pague)  y me encuentro esto:
"Una última nota sobre el tema de la política en Orwell: al final, parece que volvió básicamente a su posición inicial de "anarquista conservador". En una carta de Malcolm Muggeridge, hay un comentario que me parecece de importancia fundamental: "la verdadera división no es la que hay entre conservadores y revolucionarios, sino entre autoritarios y libertarios". Se aplica a Orwell, a Leys y por supuesto a Nicolás Gómez Dávila.

domingo, 24 de julio de 2016

Animalismo y misantropia.

Ningun misantropo esta libre de la tentacion animalista. Pero al caer proyecta en los animales las cualidades que no supo encontrar en los hombres.