viernes, 24 de febrero de 2017

Sentencia tarjetas Black. Enlace. Delito continuado de apropiación indebida.

Ha presidido el Tribunal Angela Murillo que ha hecho cierto el viejo dicho "aún quedan jueces en Berlín". La cuestión es si los escándalos financieros de la anterior crisis y los comportamientos del Estado que los ampararon se van a dar por saldados con este delito menor.
En ese caso estaríamos ante chivos expiatorios.

http://s01.europapress.net/archivos/20170223SENTENCIATARJETASBLACK.pdf

jueves, 23 de febrero de 2017

Ideologia de genero. Totalitarismo. Sebastian Haffner.

En sus memorias "Historia de un alemán" Haffner refiere esto. Mirad si no se parece a lo que acontece con las ideologías totales que nos imponen   ahora: "Dicho Estado exige a este particular, bajo terribles amenazas, que renuncie a sus amigos, que abandone a sus novias, que deje a un lado sus convicciones y acepte otras preestablecidas, que salude de forma distinta a la que está acostumbrado, que coma y beba de forma distinta a la que le gusta, que dedique su tiempo libre a ocupaciones que detesta, que ponga su persona a disposición de aventuras que rechaza, que niegue su pasado y su propio yo y, en especial,que, al hacer todo ello, muestre continuamente un entusiasmo y agradecimientos máximos."
En estas entradas anteriores puede verse la comparación con Orwell:
http://josemiguelserrano.blogspot.com.es/2017/02/de-nuevo-sobre-la-familia-y-el.html


http://josemiguelserrano.blogspot.com.es/2017/02/ownlife-el-mayor-crimen.html


miércoles, 22 de febrero de 2017

Gomez Davila, leer antes que escribir, mejor que vivir.

Tras la entrada sobre la escritura, hay que recordar que lo primero en don colacho es la lectura. Antes que escritor y mucho antes de publicar hay que haber leído y reflexionado. Buen consejo para quienes se preparan para realizar los trabajos con los que se terminan, no culminan, los grados.
Aquí una vieja entrada de Notas:
http://josemiguelserrano.blogspot.com.es/2016/02/la-lectura-en-gomez-davila.html

viernes, 17 de febrero de 2017

Razones para escribir. Orwell y Gómez Dávila.

En su artículo "Why I write?" Orwell nos da las razones que pueden llevarte a escribir. Yo pienso mas bien que son razones para publicar, que no es lo mismo. Quizás fuera mas preciso referirse a las razones para asumir el oficio de escritor, que es de lo que en el fondo trata el artículo, de las razones Orwelianas para iniciar un camino en el que como lectores le hemos acompañado. 
Las razones serían en resumen:
1 Simple egoísmo, es decir el deseo de aparecer como inteligente, que se hable de uno o se le recuerde después de la muerte.
2 Entusiasmo estético. Percepción de la belleza en el mundo exterior o en las palabras o su correcta disposición.
3 Impulso histórico. Deseo de ver las cosas como son, encontrar su verdad y dejarla a la posteridad.
4 Intención  política, usando político en su sentido mas amplio. Es decir el deseo de empujar el mundo en una determinada dirección.

El modo de escribir ya lo hemos tratado en esta entrada:
http://josemiguelserrano.blogspot.com.es/2017/02/orwell-reglas-para-evitar-la-neolengua.html

Creo que Gómez Dávila está completamente libre de la cuarta y sobre la tercera disimula bien.  En Escolios II nos dice: Escribir para la posteridad no es ansiar que nos lean mañana.
Es aspirar a una determinada calidad de escritura.
Aun cuando nadie nos lea.
La segunda, el entusiasmo estético, debería ir unido a todo arte y también el arte de escribir.
La primera es cierta en la publicación pero no siempre en la escritura. Se puede escribir no profesionalmente con un propósito distinto al simple egoísmo y luego verse impulsado a publicar por éste, pues hay algo o mucho de vanidad  en todo escrito.

Gómez Dávila se confiesa a sí mismo la razón de su escritura, pese a considerarse falto de talento. 
Se encuentra en algunos escolios sobre lucidez. Vease por ejemplo éste de Nuevos I: "Al que pregunte con angustia qué toca hacer hoy, conteste­mos con probidad que hoy sólo cabe una lucidez impotente".
Escribir permitiría adquirir la lucidez, pues la escritura como dice en Escolios I permite traducir la meditación: "Meditar es traducir un instante de lucidez en el idioma de una época y en el léxico de un gremio."

En Notas mostraba la oscilación entre las dudas sobre el valor para los demás de lo que escribía y la necesidad de aclararse: Admito muy bien que desdeñemos todo lector, que el placer cuando escribimos sea nuestro fin y que no aspiremos a nada distinto de nuestra satisfacción más solitaria; pero lo que no puedo soportar es nuestra indiferente resignación a la mediocridad de nuestras ideas.
No importa que nuestra idea para nada sirva o que nadie la utilice; que se desvanezca, ignorada, y muera; si fue más que una proposición hueca y sonora, si en ella se cristalizó una verdad y se encarnó una esencia. 

Busca así lo que el totalitarismo definiría como el mayor crimen: El Ownlife. http://josemiguelserrano.blogspot.com.es/2017/02/ownlife-el-mayor-crimen.html


En definitiva su posición parece muy distinta a la del escritor profesional: Una vocación genuina lleva al escritor a escribir sólo para sí mismo: primero por orgullo, después por humildad.

Y aparece su vocación de escritor secreto: El que anhela escribir para más de cien lectores claudica.

Y así en Sucesivos nos da la dicotomía entre escribir y publicar.  Escribir es muchas veces ineludible; publicar es casi siempre impúdico.


En su definición del reaccionario finalmente ofrece la clave decisiva: 
El reaccionario no escribe para convencer.

Meramente transmite a sus futuros cómplices el legajo de un pleito sagrado.
Lo que implica aceptar el egoísmo:
http://josemiguelserrano.blogspot.com.es/2016/12/socrates-sobre-obrar-justamente-y-coda.html


jueves, 16 de febrero de 2017

Contra San Valentín en políticas. No al amor romántico.

No hay como pasear por políticas para ver las nuevas tendencias,  como hacen los cazadores de modas en aspectos menos "intelectuales".
Los carteles de políticas son muy expresivos. Ya sorprendían los ruegos a que no se fumase, como movilización solidaria y no como prohibición sanitaria (por la que no siento mucha simpatía)
Pero con San Valentín se han superado. yo tenía manía a la fecha al suponer que era una celebración puramente mercantil, pero al ver a sus enemigos, sinceramente, me declaro converso al día con todas y cada una de sus cursilerias.
Lamenté no llevar un ejemplar de las penas del joven werther o la traducción china de Madame Bovary que como relata Leys tuvo un enorme impacto en la cultura del país al mejorar notablemente el original.
Hubieran servido los libros para responder a los pequeños guardias rojos que armados con el único libro que les dejaba y les deja el tirano de turno manifiestan sus prejuicios y su odio a la vida libre, romántica, al aire de la montaña, lejos de su hormiguero.
En el furor pacato y movilizado se alinean con los ayatolas y gobiernos que han lanzado su anatema contra la fiesta. Uno se los imagina cargando contra Winston y Julia, aliados con las ratas, eliminando cualquier resto de romanticismo. Ni alitas ni corazoncitos, dice otro cartel. Pronto sólo producción agrícola e industrial, falsa como en Venezuela. Mientras llega ese momento de la castidad absoluta que impone la tiranía a quienes no son miembros del partido interno, porros y brutal promiscuidad que tape el rostro de cada persona.
Me largo a leer a Becquer, hoy todo un acto de resistencia.