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sábado, 7 de octubre de 2017

7 de octubre. Aniversario de la victoria de Lepanto.

Lope de Vega a don Álvaro de Bazán, Marqués de Santa Cruz.



El fiero turco en Lepanto,

en la Tercera el francés,

y en todo mar el inglés,

tuvieron de verme espanto.

Rey servido y patria honrada

dirán mejor quién he sido

por la cruz de mi apellido

y con la cruz de mi espada.

miércoles, 4 de octubre de 2017

Y ahora un poema de un poeta comunista

Nosotros somos quien somos.
¡Basta de Historia y de cuentos!
¡Allá los muertos! Que entierren como Dios manda a sus muertos.

No vivimos del pasado,
ni damos cuerda al recuerdo.
Somos, turbia y fresca, un agua que atropella sus comienzos.

Somos el ser que se crece.
Somos un río derecho.
Somos el golpe temible de un corazón no resuelto.

Somos bárbaros, sencillos.
Somos a muerte lo ibero
que aún nunca logró mostrarse puro, entero y verdadero.

De cuanto fue nos nutrimos,
transformándonos crecemos
y así somos quienes somos golpe a golpe y muerto a muerto.

¡A la calle!, que ya es hora
de pasearnos a cuerpo
y mostrar que, pues vivimos, anunciamos algo nuevo.

No reniego de mi origen,
pero digo que seremos
mucho más que lo sabido, los factores de un comienzo.

Españoles con futuro
y españoles que, por serlo,
aunque encarnan lo pasado no pueden darlo por bueno.

Recuerdo nuestros errores
con mala saña y buen viento.
Ira y luz, padre de España, vuelvo a arrancarte del sueño.

Vuelvo a decirte quién eres.
Vuelvo a pensarte, suspenso.
Vuelvo a luchar como importa y a empezar por lo que empiezo.

No quiero justificarte
como haría un leguleyo.
Quisiera ser un poeta y escribir tu primer verso.

España mía, combate
que atormentas mis adentros,
para salvarme y salvarte, con amor te deletreo.

martes, 3 de octubre de 2017

Jorge Luis Borges y España

En esta hora amarga copio esta poema de Borges a Julia Escobar.
Jorge Luis Borges
España
Más allá de los símbolos,
más allá de la pompa y la ceniza de los aniversarios, 
más allá de la aberración del gramático
que ve en la historia del hidalgo
que soñaba ser don Quijote y al fin lo fue,
no una amistad y una alegría
sino un herbario de arcaísmos y un refranero,
estás, España silenciosa, en nosotros.
España del bisonte, que moriría
por el hierro o el rifle,
en las praderas del ocaso, en Montana,
España donde Ulises descendió a la Casa de Hades,
España del íbero, del celta, del cartaginés, y de Roma,
España de los duros visigodos,
de estirpe escandinava,
que deletrearon y olvidaron la escritura de Ulfilas,
pastor de pueblos,
España del Islam, de la cábala
y de la Noche Oscura del Alma,
España de los inquisidores,
que padecieron el destino de ser verdugos
y hubieran podido ser mártires,
España de la larga aventura
que descifró los mares y redujo crueles imperios
y que prosigue aquí, en Buenos Aires,
en este atardecer del mes de julio de 1964,
España de la otra guitarra, la desgarrada,
no la humilde, la nuestra,
España de los patios,
España de la piedra piadosa de catedrales y santuarios,
España de la hombría de bien y de la caudalosa amistad,
España del inútil coraje,
podemos profesar otros amores,
podemos olvidarte
como olvidamos nuestro propio pasado,
porque inseparablemente estás en nosotros,
en los íntimos hábitos de la sangre,
en los Acevedo y los Suárez de mi linaje,
España,
madre de ríos y de espadas y de multiplicadas generaciones, 
incesante y fatal.

lunes, 31 de julio de 2017

Descripción por Carvajal y Hué de la política española.

Hacia el final de su vida, al escribir dedicada a su hijo la introducción a los discursos parlamentarios, Carvajal da cuenta de su desencanto y hace esta descripción de la política española, que no ha cambiado tanto:
"Aqui entra, respecto a la política española, un gran desencanto; si fijas la vista en nuestro pueblo y lo camparas con los demás pueblos de Europa, comprenderás  cuan desgraciada es nuestra Patria y como se necesita amarla mucho para influir en su política, haciendo el sacrificio que ella merece, precisamente porque es menos afortunada. La distancia entre España y los demás pueblos de Europa se va cada día aumentando porque aunque absolutamente progresamos, no es así relativamente, y nuestro andar es mas acompasado del de las naciones  que nos han tomado la delantera. La vida se hace cada vez más universal y nosotros tenemos una historia tan gloriosa, que no podemos avenirnos con este decaimiento relativo; aun cuando al empuje del siglo nos vayamos moviendo, no podemos alternar ni en riqueza, ni en fuerza, ni en ciencia con los demás pueblos de Europa; no tenemos más que un refugio en lo cual vamos parejos, que es el arte, y de este mismo sospecho que cuando con relación a las demás actividades humanas toma cuerpo, es un signo por todo extremo grave.
Quizás ningún otro  pueblo que tenga como el nuestro noción tan clara de la política pero no hay seguramente ningún otro que ofrezca peores elementos para su progreso. El desarrollo de nuestra población es mínimo, señal indefectible de que no tenemos los recursos de vida necesarios para una gran propagación; el trabajo escasea y está mal remunerado; capital no hay, y el que tiene la tierra por manifestación, se halla gravado por una deuda hipotecaria que transforma al prestamista en señor del dominio. La falta de trabajo agrícola, industrial y científico, aglomera en la puerta de los Ministerios la muchedumbre de los pretendientes, y el presupuesto se hace socialista en el sentido en que es socialista el oficio y el hospital.
De las clasificaciones sociales, no hay ninguna que infunda esperanzas;  la aristocracia es engreída, holgazana, pobre, la clase media egoísta, como temerosa de que se le escape y desaparezca su bienestar; el pueblo todavía ignorante y ya entregado a los errores socialistas y a los delirios anarquistas. Si de estas grandes divisiones sociales pasamos a aquellas que se fundan en funciones de la vida, el ejercito es peligroso; el clero desempeña sus funciones que le apartan o deberían apartarle de los problemas que estudiamos; aun así para el ejercicio de su mismo ministerio, deficiente; la administración, inmoral; la enseñanza, errónea; no hay religión, pero no hay filosofía; la política, explotada por los vividores; el egoísmo de la senectud, invadiendo a la gente moza; la masa total se mueve y vive, pero con los aleteos de la enfermedad que pueden  ser anuncios de muerte. En estas condiciones, precisa realizar el deber de influir en la vida pública, y yo no sé si llegaremos a plantear los organismos que apetecemos, pero  se todavía con menor certidumbre , si no serán tardíos o ineficaces.
Ya ves si es preciso luchar y si es peligroso luchar con pureza de conciencia al lado de los que se aprovechan de la minería pública para estrujar, en beneficio personal y propio, sus últimos zumos, y luchar por la Patria como el médico  que se empeña a la cabecera del moribundo en seguir recetando ¡quien sabe si es tarde!

viernes, 7 de julio de 2017

Castelar sobre la unidad de España.

Buscando la respuesta, aunque fracasada, que se intentó dar a la última ocasión en que el cantonalismo atacaba la unidad de España, encuentro este párrafo de Emilio Castelar, cuando aún no era presidente de la I República. No fue él sino el magnificado e impresentable Salmerón el responsable de la inviabilidad de aquel intento. Cosas que se encuentran buscando datos sobre el tatarabuelo. Tomo el párrafo del muy buen libro del Conde de Romanones "Los cuatro Presidentes de la Iª República Española".

"Y yo quiero ser español y sólo español; yo quiero hablar el idioma de Cervantes; quiero recitar los versos de Calderón; quiero teñir mi fantasía en los matices que llevan disueltos en sus paletas Murillo y Velázquez; quiero considerar como mis pergaminos de nobleza nacional la historia de Viriato y del Cid; quiero llevar en el escudo de mi Patria las naves de los catalanes que conquistaron a Oriente y las naves de los andaluces que descubrieron el Occidente; quiero ser de toda esta tierra, que aún me parece estrecha, sí, de toda esta tierra tendida entre los riscos de los montes Pirineos y las olas del gaditano mar: de toda esta tierra ungida, santificada por las lágrimas que le costara a mi madre mi existencia; de toda esta tierra redimida, rescatada del extranjero y de sus codicias por el heroísmo y el martirio de nuestros inmortales abuelos. Y tenedlo entendido de ahora para siempre... antes que a la libertad, antes que a la República, antes que a la federación, antes que a la democracia, pertenezco a mi idolatrada España.
Y me opondré siempre con todas mis fuerzas a la más pequeña, a la más mínima desmembración de este suelo que íntegro recibimos de las generaciones pasadas, que íntegro debemos legar a las generaciones venideras, y que íntegro debemos organizar dentro de una verdadera federación."

viernes, 16 de junio de 2017

Zagajewski sobre Centro Europa y Polonia en particular.

"Desesperados por haber perdido la historia, la política y la economía, una parte de la sociedad activa se sometió a una sublimación forzada y se dedicó a la cultura. Por eso somos tan cultos, querido señor Kundera."

Pero no sólo pasa en Centroeuropa. Ahora muerta España nos pasa un poco lo mismo y hay como una anhelo de cultura española, refugio, quizás, pero también lo único que permanece.


domingo, 21 de julio de 2013

Vicisitudes de la marca España.

Me repito con Quevedo
SONETO

Un godo, que una cueva en la montaña
guardó, pudo cobrar las dos Castillas;
del Betis y Genil las dos orillas,
los herederos de tan grande hazaña.

A Navarra te dio justicia y maña;
y un casamiento, en Aragón, las sillas
con que a Sicilia y Nápoles humillas.
y a quien Milán espléndida acompaña.

Muerte infeliz en Portugal arbola
tus castillos.  Colón pasó los godos
al ignorado cerco de esta bola.

Y es más fácil, ¡oh España!, en muchos modos,
que lo que a todos les quitaste sola
te puedan a ti sola quitar todos.