miércoles, 30 de diciembre de 2015

Los chinos. Hoy en Actuall.

Los chinos. Por José Miguel Serrano.
Hace mucho tiempo los “chinos” eran principalmente los seguidores del PT o de la ORT. Núcleos maoísta que se movían en la España de la Transición con notable agilidad, aunque luego fueron destrozados por las urnas, eso sí, no pocos de ellos se colocarían en el PSOE. No habíamos leído aún casi ninguno la espléndida obra de Simon Leys “El traje nuevo del Presidente Mao” y no conocimos, o no se difundía la cruda realidad del experimento maoísta. Salvadas las distancias -aquí no tenemos a Pol Pot matando a toda persona con gafas en Camboya- el libro de Leys desmitifica por un lado y ayuda a la lucidez acerca de alguna cosas que nos están pasando.
Para el genial belga, todo el camelo de la Revolución cultural fue una maniobra de Mao para volverse a hacer con el poder, poniendo patas arriba toda China y a su propio Partido. El ansia de poder y no otra cosa guió una acción que provocó daños terribles.
Algunos aspectos de lo que nos acontece nos recuerdan la Revolución cultural. La primera y más evidente es la lucha generacional, lanzada por unos puros contra quienes han traicionado la esencia de la Revolución o en nuestro caso de la izquierda. Muchos mensajes de estos días sobre el voto de los viejos parecen dirigidos contra  este ansia vindicadora. Una generación de corruptos que traicionó la más pura esencia. La cosa viene desde luego de hace tiempo y no es exclusiva de Podemos como podría pensarse. Se incubó con Zapatero cuando vino a imputar a la izquierda que le había precedido el pacto que hizo posible la Transición y decidió volver a empezar moviendo a unos contra otros, con aquel famoso “crear tensión” que le contaba a Iñaki Gabilondo.
El doble fracaso de su Partido últimamente explica que la acción reivindicadora pase a Podemos que lanza el anatema contra la derecha, pero también contra la izquierda. Eso sí debe salvara algunos “abuelos” que hacen la función maoísta de enlazar con las esencias principalmente comunistas. Tanto discurso apenas encubre las ansias de poder a toda costa, sin límites, sin importar las consecuencias, creando un clima de tensión casi prebélico más o menos controlado. Un clima que se fabrica como entonces ocurrió en el estado chino  desde una minoría que intenta ir depurando todo órgano político para convertirse en mayoría. La estupidez de unos, la cobardía de otros explica que las minorías revolucionarias se hagan con el poder en ayuntamientos, comunidades y quizás pronto en el nivel nacional.
Aquel formidable golpe de mano de la Revolución Cultural, junto al puro ansia de poder, se caracterizó por la destrucción de la enseñanza y de toda la tradición cultural china. Muchos piensan, así lo dice Leys, que algunos decidieron tolerar la expresión de los manipulados guardias rojos en el ámbito cultural, mientras controlaban el poder, que era lo que importaba.
Del radicalismo que pulverizó la Universidad y la ópera china  hemos tenido algún ejemplo caricaturesco en estos días. Ciertamente la Historia se repite como farsa y ahora la carga cultural viene acompañada por la omnipresente ideología de género. El gesto de las reinas magas puede parecer chusco y lo es, pero refleja el afán totalitario de transformación desde el poder de todo el orden social. Es en definitiva el ataque a toda tradición cultural, su reconstrucción ex novo para que todo concuerde con el nuevo pensamiento. En esta tarea se entretiene a la carne de cañón mientras otros se dedican a lo que importa, que es disfrutar del poder. Por supuesto, no dudan en arrasar los derechos individuales e incluso imponer discriminaciones sectarias como vemos en los colegios que no les gustan en Carabanchel.
Todos sabemos cómo acaban estas Historias. En un rotundo fracaso. El problema son los cadáveres que quedan en el camino, las instituciones destrozadas, las vidas truncadas.
Ya lo decía Gómez Dávila “Tener razón en política no es triunfar sino predecir desde el primer acto los cadáveres del tercero”. Visto lo visto en estos días nadie nos puede negar la predicción.

1 comentario:

  1. Siempre interesante sus palabras, Señor Serrano. El hombre por naturaleza siempre es testarudo y repite escenas siempre. Feliz Año Nuevo para Todos.


    Dejo este pequeño texto del Poeta Carlos Bousoño, que este año se nos ha marchado, Gran Señor como poeta y Persona, de las pocas buenas gentes que nos quedaba, pero su obra está ahí para seguir iluminándonos a todos.


    ” Pero siga el reposo y la nocturna
    luz de la luna sobre el grave sueño.
    Allá en el fondo calla el hombre, y se alza
    la noche de los cielos”.

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