lunes, 22 de junio de 2015

Mutis y los podemitas.

No los sufría tanto él como Borges, esta vez  en Ecuador. Eran los mismos:

"Lo acompañamos a sus presentaciones en el Palacio Legislativo y en la Universidad de Quito. En ésta, se enfrentó, con el coraje y la malicia que le son propios, a una horda informe de esa izquierda cobriza, chabacana y lela que puebla las aulas del subdesarrollo. Un escritor, de cuyo nombre no quiero acordarme, lo presentó al público con tan poca gracia que, en la frase final, no se le ocurrió nada mejor que reprochar a Borges estar al lado de los dictadores en lugar de al lado del pueblo, como lo hiciera Pablo Neruda. Borges interrumpió con la enfática energía de un hidalgo irrespetado: "Neruda nunca estuvo al lado del pueblo. Estuvo al lado de la Unión Soviética, que es cosa muy distinta".


1 comentario:

  1. Quizás en el teatro de la vida, Tartufo sería siempre Tartufo, se presente en forma clásica o en estilo vanguardista.

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