lunes, 21 de enero de 2013

Al pais no le gusta el comité.

Ya se sabe que ideología es lo que tienen los demás mientras ideas son las propias. Por eso El Pais tras el comité 11-1 radical, echa pestes del nuevo comité escorado. Entiendase por escorado todo lo que no coincide con la escora propia. Reproduzco el editorial, de enemigo el consejo.


Las ciencias de la salud han experimentado en las últimas décadas avances fenomenales. Para debatir los conflictos y dilemas que se plantean y asesorar al Poder Ejecutivo y al legislador en las nuevas regulaciones, la mayoría de países avanzados disponen de comités nacionales de bioética. España fue uno de los últimos en incorporar este mecanismo de deliberación democrática. El Comité de Bioética de España fue creado en la Ley de Investigación Biomédica de 2007 como un órgano colegiado, independiente y de carácter consultivo. Sus 12 miembros tomaron posesión en octubre de 2008 y en estos cuatro años han emitido diversos informes. Sin embargo, pese a la alta cualificación de sus miembros, la función del comité ha quedado en estos cuatro años muy lejos de las expectativas y de las necesidades. Ni el anterior Gobierno ni el actual han dado al comité la interlocución que se esperaba. Ahora, cumplidos los cuatro años de mandato previstos en la ley, el Gobierno ha decidido renovar completamente su composición. Solo tres de los 12 miembros continúan y el perfil profesional y académico de las nuevas incorporaciones indica que el Consejo queda fuertemente escorado hacia posiciones conservadoras e incluso ultraconservadoras. Siete de sus componentes se han manifestado o en contra del aborto en general o en contra de la ley vigente. A nadie se le oculta la importancia que puede tener este cambio ante el debate que va a provocar la reforma de la ley del aborto anunciada por el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón.
Pero más allá de esta importante cuestión, un comité de bioética mayoritariamente afín a los postulados más retrógrados de la Iglesia católica no es un instrumento útil para una sociedad plural y abierta como es la española. Con esta maniobra partidista y fuertemente ideológica, el Gobierno ha dado, una vez más, un golpe de muerte a una institución que podría y debería jugar un rol importante en la deliberación democrática.

Recuerdese lo que dijeron de la ponencia de Ollero en el Tribunal Constitucional por no ser de observancia abortista. Cosas del progreso.

Otra opinión parece mantener el abc sobre el mismo tema, también ayer.


La presidencia del Comité de Bioética, un organismo de caracter consultivo que asesorará al Gobierno en aquellos aspectos de la medicina y la ciencia que tengan una implicación ética y social, estará en manos de otra mujer. Teresa López López, una economista experta en Políticas de Familia, sustituirá a la catedrática de Ética y Filosofía, Victoria Camps. López ha desempeñado diferente cargos académicos, ha sido Decana de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Complutense y su actividad investigadora se ha centrado en las políticas de Familia. La economista presidirá un comité renovado que acaba de nombrar el Gobierno con la colaboración de las comunidades.

Nombela, Bedate y Casabona repiten

El BOE publicó el sábado pasado la lista de los doce «sabios» que formarán parte del comité, todos de reconocido prestigio en el mundo científico, académico, jurídico y bioético. La lista se ha renovado casi por completo, a excepción de tres miembros, que repiten. Se mantienen el catedrático de Derecho y Genoma, Carlos Romeo Casabona; Carlos Alonso Bedate, téologo y experto en genética y César Nombela, catedrático de Microbiología y rector de la Universidad Menéndez Pelayo.
Losnuevos miembros son: Nicolás Jouve de la Barreda, experto en Genética y promotor del manifiesto a favor de la vida; Vicente Bellver, experto en Filosofía de la Universidad de Valencia; Federico Montalvo Jääskeläinen, profesor de Derecho Constitucional de la Universidad Pontificia de Comillas; Manuel de los Reyes López, miembro de la Asociaciçon de Bioética Fundamental; Pablo Ignacio Fernández Muñiz, cirujano del Hospital San Agustín de Avilés y vinculado al PSOE en Asturias; Fidel Cadena Serrano, fiscal; Natalia López Moratalla,c atedrática de Bioquímica de la Universidad de Navarra y José Miguel Serrano Ruiz-Calderón, profesor de Filosofía del Derecho de la Universidad Complutense.
El nuevo comité sustituye a un equipo creado a imagen y semejanza del PSOE. El comité saliente avaló los puntos más polémicos de la reforma de la ley del aborto de Zapatero. Solo tuvo un voto en contra, el de César Nombela al que posteriormente se sumó Bedate, tras retractarse de su votación. Ese mismo comité también sopesó abrir un debate sobre la eutanasia.

Pacientes más humanos

El renovado Comité de Bioética se constituirá el próximo 29 de enero y, de momento, no tiene sobre la mesa ningún tema espinoso. Sí tienen un reto, el que les ha lanzado esta semana la ministra de Sanidad, Ana Mato. Durante los actos conmemorativos del aniversario de la cátedra de Bioética de la Universidad de Comillas, pidió a sus nuevos asesores que incorporen «una perspectiva más humana» en la atención que reciben los pacientes en los centros hospitalarios.
Mato también ha pedido la colaboración de este organismo en la elaboración de protocolos de actuación bioética en el ámbito hospitalario y toma de decisiones clínicas.

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